Todos los profesionales y organizaciones deberían interiorizar la importancia de mirar atrás, yo soy de los que opina que para atrás ni para coger impulso, no obstante a veces hay que hacerlo, debemos aprender de las experiencias vividas y evitar que determinadas situaciones se repitan. La cultura americana defiende que hay que caerse para volver a levantarse, yo creo que es mejor aprender para no tener que caer.
En el año 2007 cuando entramos en recesión y la demanda empezó a disminuir drásticamente en la mayoría de los sectores, vimos como muchas empresas y organizaciones pasaron por una situación extremadamente complicada debido a que no habían tenido que desarrollar habilidades y herramientas en el ciclo económico anterior por no haberlo necesitado, algunos (en los que me incluyo) pasamos por una experiencia compleja pero enriquecedora. Desde mi egocentrismo culpaba a la crisis de la situación, culpaba a la crisis de que la luz del mundo se apagara para mí, cuando en realidad el problema no fue la crisis, el problema fue la falta de capacidad de adaptación.
Comparto con vosotros un relato de Manuel Camba el cual es un gran ejemplo de la situación que estamos viviendo.
Los japoneses siempre han gustado del pescado fresco. Pero las aguas cercanas a Japón no han tenido muchos peces por décadas.
Así que para alimentar a la población japonesa, los barcos pesqueros fueron fabricados más grandes para ir mar adentro.
Mientras más lejos iban los pescadores, más era el tiempo que les tomaba regresar a entregar el pescado.
Si el viaje tomaba varios días, el pescado ya no estaba fresco.
Para resolver el problema, las compañías instalaron congeladores en los barcos pesqueros.
Así podían pescar y poner los pescados en los congeladores.
Sin embargo, los japoneses pudieron percibir la diferencia entre el pescado congelado y el fresco y no les gustaba el congelado; por lo tanto, tenían que venderlo más barato.
Las compañías instalaron entonces en los barcos tanques para los peces.
Podían así pescar los peces, meterlos en los tanques y mantenerlos vivos hasta llegar a la costa.
Pero después de un tiempo los peces dejaban de moverse en el tanque. Estaban aburridos y cansados, aunque vivos.
Los consumidores japoneses también notaron la diferencia del sabor porque cuando los peces dejan de moverse por días, pierden el sabor fresco.
¿Cómo resolvieron el problema las compañías japonesas?, ¿cómo consiguieron traer pescado con sabor de pescado fresco?
Tan pronto una persona alcanza sus metas, tales como empezar una nueva empresa, pagar sus deudas, encontrar una pareja maravillosa, o lo que sea, empieza a perder la pasión. Ya no necesitará esforzarse tanto. Así que solo se relaja. Experimentan el mismo problema que las personas que se ganan la lotería, o el de quienes heredan mucho dinero y nunca maduran.
Como el problema de los pescadores japoneses, la solución es sencilla y se resume en esta Frase: Las personas prosperan más cuando hay desafíos en su medio ambiente.
Para mantener el sabor fresco de los peces, las compañías pesqueras ponen a los peces dentro de los tanques en los botes, pero ahora ponen también un Tiburón pequeño.
Claro que el tiburón se come algunos peces, pero los demás llegan muy, pero muy vivos. ¡Los peces son desafiados! Tienen que nadar durante todo el trayecto dentro del tanque, para mantenerse vivos.
Como esencia de este relato, no esperes a estar obligado a poner un tiburón en tu tanque o a tener que salir a de tu zona de confort.
En la actualidad, en mi trabajo diario acompañando a las empresas en su proceso de transformación comercial digital (como tiburón) veo como las organizaciones y profesionales que tienen una facturación estable y recurrente son a las que más les cuesta afrontar e implementar la transformación en cualquiera de sus áreas y divisiones (operaciones, comercial, etc.). Cuando tienes peces cuesta mucho hacer el esfuerzo que implica ir a otros caladeros, lo que no saben o mejor dicho no quieren saber, es que muy pronto (más de lo que creen), otros vendrán a sus caladeros para llevarse sus peces debido a que en la actualidad la digitalización facilita mucho este proceso, y si no tienen las habilidades y herramientas necesarias para ir a otros caladeros se verán en una situación muy compleja, digo compleja por no decir otra cosa!!!!!
En los próximos meses y años veremos como muchas empresas y organizaciones pasaran por una situación homologa a la del 2007/2010 fruto de no haber afrontado el proceso de transformación digital porque no han entendido su importancia o peor aún, porque no han podido implementar los cambios deseados o les cuesta navegar en lo que yo denomino la tormenta perfecta, fruto de la aceleración de la digitalización y el alto valor diferencial que las organizaciones deben aportar al mercado.
Como conclusión:
¿Tiene tu equipo o tú las habilidades y herramientas necesarias para navegar en la tormenta perfecta y poder llegar a nuevos caladeros o evitar que te quedes sin los que tienes?
¿Necesitas poner un tiburón en tu empresa para que tu equipo afronte la transformación digital comercial antes de que sea tarde?
En momentos de cambio, el que cambia no siempre gana, el que no cambia siempre pierde (Marc Vidal)
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